lunes, agosto 11, 2014
El Trato
Moreno mío de largas pestañas, moreno con manos duras, tus plantas de los pies cubiertas de arena, tus ojos profundos, los dientes rotos.
La sonrisa inmensa, sincera, cálida, que deja ver los días arduos, la piel vieja, una respiración cansada.
Has trabajado sin descanso para vivir en el paraíso y tienes las cicatrices que lo cuentan. Son la evidencia de los años, de tus lineas seductoras. Dices que lo sabes hacer todo y que todo lo has hecho ya.
Moreno mío de piel cortada y profundas heridas, me sonríes con tus dientes oscuros y pones la yema de tus dedos sobre mi pierna. Quisieras ir subiendo la mano y pasarla al sexo, acariciarme toda, lo sé por tu mirada y el temblor de tus dedos bien calientes.
Moreno, no vas a hacerlo, tenemos un trato y te has anunciado hombre de palabra. Te desvivirás por un poquito más de piel y por estar más cerca, dejarás tu mirada perdida en mi perfil y te quedarás contento con la sonrisa que te regale al despedirnos.
Será nuestro secreto mientras me tengas cerquita, yo para ti sólo seré deseo y para mi tu sólo serás extraña fascinación.
viernes, marzo 01, 2013
Insecto Rapere
miércoles, noviembre 07, 2012
No estás.
Lo pienso todos los días, ¿que escribirte?
Lo pienso hoy que es de madrugada y decido hacerlo.
(Las madrugadas siempre nos han sentado bien)
Como las platicas, los comentarios aislados, las sonrisas cómplices: solo para ti.
Sobre todo las ausencias.
(Cuando haces falta)
Ahí es cuando más se acentúan las exclusividades que nos permitimos: Los momentos en que no estas.
Pero confesemoslo, siempre es mi culpa y tu siempre lo entiendes.
(Como si siempre escribiera solo para ti)
Entonces caigo en cuenta que a veces, bueno, la verdad siempre, pero uno debe de aligerar la sentencia, escribo solo para ti sin darme cuenta. Te lo apropias, te lo apropias, te lo apropias.
(Las cosas dichas tres veces se guardan mejor)
Te lo apropias tan perfectamente que ya no le es posible a nadie más adueñarselo tan bien, tan tuyo, tan cierto.
Me atrevo a escribirte entonces varias líneas vagas, esperanzadas y tensas, pues los nervios de que sea expresamente tuyo me lleva al desafío de esperar que mis lineas sean tal como las que te apropias, dibujando entonces para ti lo que ya dibujaste antes.
Serán los trazos temblorosos de un incierto, pues escribirte solo a ti es tan simple que hacerlo a conciencia es terriblemente imposible. Absurdo y forzado. Color verde olivo. Rasposo.
Ahí esta tu ausencia y por lo tanto nuestra exclusividad:
martes, septiembre 04, 2012
Escribir
Escribiré esta vez así, por escribir. Por que un día me dijeron que escribir es un ejercicio diario, y que unas lineas en la noche antes de dormir mantienen a los astros sobre sus órbitas. Escribiré sobre mi por que no se puede escribir sobre otra cosa, por mas que huya y corra hasta la orilla contraria de mis peñascos. Y narraré sobre lo que no se dijo pero si pensamos, llenos de miedo y baba por nuestra estúpida integridad, la que luego descubrimos que nunca tuvimos.
Daré negativas a las negativas y sonreiré con quien no quiero hacerlo, para tragarme mis palabras y terminar diciendo nada en un montonal de otras palabras. Enumerare los nombres con los cuales me han llamado todos los hombres y les pondré mayor valor a los que nunca más volví a escuchar.
Escribiré de historias que siempre quise y no tuve. Como despedida al silencio, huida franca.
Moveré las piernas en el sentido que se antoje, como huida franca, desaparición sintomática.
Beberé el mar a pequeños sorbos para que no se acabe nunca pero siempre lleve su música en el estomago, y seré serena e índigo y antártica. Correré a la niebla que se posa en la nariz y no se va, así de terca y boba y encantadora, seré encantadora.
Me enamoraré mil veces y cada una de ellas caeré en aquel hoyo negro de la cama de Oliverio y me saldrán alas de los pies y aprenderé a volar pero como lo hacen los pájaros mecánicos de Piglia y no la muerte ni los pájaros de Serena. Y cuando este perdidamente fundida en los amores me arrancaré del pecho la válvula cardíaca para que de ella salgan raíces y se esconda y crezcan naranjos como el naranjo en flor de la ventana del hombre que estaba obsesionado con la mujer de su vecino. Por que quien se enamora debe enloquecerse y pegarse al pellejo, al que nos hace hablar con la muerte o con construcciones cónicas perfectas, y saborearse las penas y luego cuando ya no pueda abrir los ojos, dejarse ir al fin del mundo en una simple carcajada. Me dejaré en el fin del mundo a carcajadas, hasta que la luz me ciegue y se me ahogue la voz y amar sea lo único que tenga sentido.
Escribiré entonces de lo que fuera, como no lo hizo Bartebly, como intento Siqueiros antes de que lo atrapara la ideología, como quiso Girondo durante sus viajes o soñó Cortazar una mañana y miraré mis años y mis vidas sobre las lluvias de verano para llevarle a Fabrizio otra historia de urbanismo y de locura, junto a la tierra surrealista que se traga mis lineas.
Azota fuerte tus aguas en mi boca, que llevaré todos los pensamientos a la orilla y no habrá tiempo que sea demasiado tarde.
viernes, agosto 10, 2012
"Entonces"
Cuando te pienso eres "entonces", historia vieja, restos viscerales de planes futuros;
ciudades inmensas y trenes y lluvia y las noches largas de búsqueda.
"Entonces" me sigo perdiendo en infinidad de notas con tu nombre a un lado, en geografías y renombramientos de antiguos pasajes, para ser de nuevo un cumulo de temblorina y nervios y "entonces"... quién sabe. Eso mismo: Quién sabe.
No tener una sola remota idea y arriesgarme.
Tanto mundo y estar atada a una poca incertidumbre que contenga al viento y a mis egocéntricos delirios, que juegue con las ultimas verdades de las sábanas de madrugada y golpetee mi orgullo, el que solo "entonces" cede a otros deseos.
Si fueras "entonces" algo así, tan presente y posible, tan incierto y vibrante, para encontrarte entre las voces roncas y tomarte de la boca y arriesgarme.
Y aunque me perdiera...
no habría nada que no diera si fueras "entonces".
jueves, mayo 31, 2012
PLAY >
Me acabo de dar cuenta con la canción que sonaba en las ultimas horas:
Te olvidaste de mi incluso antes de separarnos.
Y yo he sido tan terca esperándote.
Creándome cuentos con finales felices, bebiendome las esperanzas.
Si te dijera que no se a donde iré ahora, pero sé que no será hasta ti.
Con otra canción borraré estas líneas y como si nunca lo hubiese sabido seguiré a mi terquedad hasta otro que me olvide.
Espero que esta vez me olvide más tarde.
viernes, marzo 16, 2012
Eros y Psique
Lo he perdido.
Por eso camino todo el tiempo con la cabeza baja esperando encontrarlo un día subiendo entre mis muslos. No es que haya perdido el sexo, ese lo tengo con solo abrir las piernas; lo que he perdido y me hace falta son aquellas fantasías que mojaban hasta los labios. Que me tuvieras toda y cuando fuera, las largas madrugadas que duraban tres cogidas, varios besos y tus manos en mis pechos. He perdido las hendiduras de tu espalda.
Me hacen falta tus brazos presionando mis piernas, la fuerza de tus caderas, el rostro empoderado con el que penetrabas. Me hace falta las transiciones que tuvimos, de cogernos por placer hasta la dicotomía, la de no solo cogernos sino matarnos.
Tenerte dentro me hace falta.
Para sentirme más cuerda, como si nadar entre nuestras perversiones le diera claridad al resto de las horas. Como si gemirte me librará de las mentes tercas e incesantes, de mis tantas almas. Como si el susurro perdido entre la noche a ciegas volara mi cabeza y me envolviera en un calor intenso, violento, con olor a ti. He perdido la sensatez que venía con el instante en que te desnudaba.
La curiosidad siempre ha sido mi condena, alejándome de la deidad, hundiéndome en la carne rancia de la que salí. Vagando por los caminos del infierno entre la imposibilidad de tu sexo contra el mío, de elevarme de sobre los hombres, de vivir eternamente para eternamente revolcarme contigo. La imposibilidad que me hace buscar hasta en los últimos sucios rincones de éste mundo una oportunidad de tenerte de vuelta.
Que me cueste la piel quemada, el olor a podredumbre, el vacío de estar sola. Que me cueste todos los hombres y sus pitos y sus bocas y sus lenguas. Que me cueste la belleza, las mañanas, el sol quemante. Que me arranquen los ojos de las rojas cuencas si con ello te encuentro y me encierras, me tomas, me atraviesas.
Pero vuélvete a verme Eros,
Que me haces falta y enloquezco.martes, enero 17, 2012
Detonaciones
viernes, septiembre 23, 2011
Conclusiones
miércoles, junio 29, 2011
Sumisa
Ya no ME MOJAS como antes, tan ya no me mojas que mirarte desnudo me resulta incluso grotesco e innecesario. Y sigo jadeando, más por costumbre y obediencia que por el calor de tus piernas en mis muslos tensos.
Me tomas de la cadera como trapo viejo y me penetras, ME PENETRAS sin apenas mirarme.
Lloro y TE CORRES sobre mis pezones. Te corres y no te das cuenta de que lloro.
Precipitado y quedo.
Ardiente
Las yemas de mis dedos sangran sobre tu rostro tieso, le responden a tus ojos-espejo/ojepse-sojo que muestran el mío ardiente.
Nos reconocemos entre la v-i-o-l-e-n-c-i-a; la de mis manos y la de tu saliva, la provocación que nos incinera. Nos conocemos a cada aferro, a cada herida, entre los aullidos rendidos sobre los brazos violáceos,
.....cuando somos los temblores de la tarde caliente y callamos.
>>>Callamos la vista, el juicio y la razón; callamos el llanto amargo, el miedo rancio, la duda perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.perpetua.
Preludio
Sospecho que son tus sombras,
Y los mil silencios de tus pasos.
Sospecho que es tu ausencia,
Aquella que predice tu regreso.
Sospecho que es tu mano alzada,
Y mis errores.
Sospecho que es eso lo que me da miedo.
.
.
El preludio que me aterra.
jueves, abril 07, 2011
Escondidas
martes, marzo 08, 2011
Horizontes del Suelo
Me vuelvo de cartón mientras pasan las ventiscas entre las ruedas oxidadas y los sombreros rotos de nuestras luces distantes.
En las noches me vuelvo de cartón y me arrullan los aromas de libros solos y escabrosos mientras sueño con brechas más pequeñas, menos mórbidas y frías.
Me vuelvo de cartón, asomo la sucia cabeza de entre las rendijas para ver las horas desgastadas de tus manos vacías.
En las noches me vuelvo de cartón y duermo en una caja con las manos guardadas entre el sexo, los dientes de fuera, la sonrisa olvidada.
Soy yo, la mujer de cartón, viejo y rancio cartón.
lunes, febrero 28, 2011
Quisiera estar enamorada...
deséame una larga noche entre brazos.
Deséame un atempo que quepa entre mis dedos.
Deséame un furtivo "te quiero", un secreto cariño.
Deséame un sueño romantico, un beso que valga.
Esta vez sí, deséame un amor rosa,
una historia empalagosa,
una cursi sonrisa.
Esta noche sí,
Deséame...
...tal vez con suerte, te desee de vuelta.
viernes, diciembre 31, 2010
miércoles, diciembre 29, 2010
Fractus
Se contrae en los días de frio, cuando llueven hojas de oro y revuelven el cabello. Dura lo que el instante en el que lo pensamos juntos sentados sobre nuestras manos y reimos incontrolablemente.
Mis lapsos se entretejen en los tuneles olvidados del tiempo, cuando cuatro palabras STOP.
PLAY > controlan el orden RWD <<
cuatro palabras controlan FWD >>
de mis pensamientos.
Mi historia se desdobla en infinitas reproducciones de tu rostro que bosquejan sutilmente mis labios abiertos que te llaman.
Llaman y dicen tu nombre, ese que cambia constantemente.
Mi historia dura lo que aquel día en que tu y yo, quebrados, emprendimos un viaje fractal sobre la línea costera de mi sangre.
Siempre eres tú en todos.
Siempre eres tú, semigeométrico.
martes, diciembre 07, 2010
Sexual Thoughts
Cada vez que no cierro los ojos pienso en ti, mientras me toco sutilmente bajo la ropa húmeda y ardiente.
Sí; cada noche sin dormir te escribo cosas sucias y excitantes, así, desnuda y jadeante.
viernes, diciembre 03, 2010
Bajo los Limones

Un dedo sobre la boca, la boca de agua que derrite mis palabras.
Es un dedo manchado de sol que mancha mis labios, mis labios sedientos y frescos, es un dedo que lleva el perfume cítrico en osmosis con mi piel, que se funde sobre ella y me atraviesa, que quiere llegar a mis dientes blancos, a mi lengua seca. Sabe a ti, a lo que sabes ya muerta.
Probé con la punta de mi lengua tu carne tiesa y extinta, mientras mis deseos corruptos se escondían sobre mi oreja, me decían que consumido y putrefacto era el mundo, todo el mundo. Que no existe ya nada después de la tierra blanda, el agua quieta y tu, tu fría. Que carcomido y rancio son las cuencas vacías de cada hombre, que nadie ve, nadie oye, nadie dice.
Eran mis inmundas pretensiones las que reían sobre mi hombro, como si llorasen, como si gritasen hacia dentro sus vergüenzas- Están locas todas, todas mis perversiones- y me babean el brazo con sus llantos roncos. Me lloran que te has ido sumergida en desencantos, ahogada y blanda, con las cuencas vacías y las entrañas rojas. Escucho el morir de sus alientos, el tintineo de sus lenguas, claras y provocadoras, angustiosamente subterráneas.
Te vi morir en mis manos, las manos que hoy se manchan de sol y de agrios, detener tus movimientos y quedarte en la pausa eterna de mi llanto. Te vi lentamente morir en mis gritos maniacos y restregarme en la cara que eres muy libre, muy libre y terca. Te vi huir al fin de mi, como cuando eras inquieta y loca y niña. Escondida en el último rincón de mis finales te aseguras que no llegue nunca hasta tus pasos, que no te siga.
Me rindo ante el olor verdoso que me impregnas y en la palma de mi mano tibia te resguardo. Camino tristemente a la partida ineludible, al final resistido, a la irrevocable vacuidad.
Que cada gota de limón sea una burbuja en tu boca y que las raíces inquietas te traigan los días de lluvia fría. Que sobrevivas entre la tierra mojada de mis pies y divagues con las hojas amarillas de tu cabeza. Que me descubras los azules escondidos de mis vastos temores y renazcas en las próximas aguas de mis cuencas ocupadas. Que calles furiosamente a los necios apetitos de mi carne y huelas mi aliento en la negrura de tus horas.
Muerta y fría, cadáver de mis últimos deseos tristes e inmaduros, despojo de mis presunciones; sos el esqueleto podrido de tiempos pasados aferrados a mi historia presente, sos los restos de mis necios recuerdos subversivos. Muerta y fría me impregnas de tu zumo de limón.
Se limones, limones que manchen de sol mis dedos temblorosos, que manchen de tierra mis pies rotos. Se limones y cúralo todo. Lleva hasta mi boca el sabor de tu trágica muerte, a mis labios el atempo de tus pasos, a mi lengua tu espíritu necio y lleva hasta el fondo de mis mas rojas entrañas el sonido de tu cara, para que de ahí salga enfurecido un grito atrabancado, un calor desesperado que desgarre mi pecho y hunda mis ojos cargados de agua hasta la tierra negra de tu tregua.
Para Coquieta: una respiración entrecortada que enterrada en la garganta logró escapar de mi boca. Un deseo caprichoso grabado en mi memoria. Un tiempo pasado.
